Hoy tenemos a uno de esos tipos que desearíamos no cruzárnoslo a las 12 de la noche, que sea el novio de la tía a la que hemos “entrado” borracho un sábado de madrugada o que se nos cuele en el ascensor de acompañante hasta el piso décimo donde vive nuestra abuela. Pues si señores, ese tipo podría ser muy bien Danny Trejo. Pero no equivocaros, el tío es simpático, es un marido devoto y padre de tres hijos (faltaría más, sólo hay que mirarle a los ojos).Nació en Los Ángeles (USA) el 11 de noviembre de 1944 y es primo del ahora consagrado director Robert Rodríguez. Sus rasgos amerindios acongojadores, con su cuerpo de bestia y su cara a juego, lo han hecho siempre trabajar de segundón “malo”, “gorila”, “masca-chapas” o convicto mejicano en casi la totalidad de sus películas; “papeles” que por cierto interpretaba al dedillo, talvez porque en la vida real estuvo entre barrotes. Recordamos sus apariciones en films como: “Yo soy la justicia IV”, “Desperado” (gracias a su primo no se “desperó”), “Abierto hasta el amanecer”, “Con Air” u “Operación Reno” entre muchas otras... Pero claro, lo mismo que salía al poco se lo “cargaban” por exigencias del guión. Bueno, para ser justos, os diremos que últimamente los productores han ido espaciando el momento de su muerte en cada una de sus últimas películas, regalándonos más minutos de sus sobrecogedoras interpretaciones y poco a poco le han dado personajes con más diálogo, lo que puede significar que Don Danny “con paciencia y una caña” puede incluso llegar a ser un actor “de verdad”, conseguir el “papel” de su vida y hacernos llorar...de emoción.














